sábado, 6 de agosto de 2011

Poesía y literatura. En algo estamos de acuerdo: no es posible que lo estemos.

En algo estamos de acuerdo: no es posible que estemos de acuerdo.

La poesía, en particular, y la literatura, en general, son disciplinas u oficios -artes incluso- que por su entera subjetividad siempre están en conflicto. Los cánones, las leyes y los criterios van y vienen como teorías de la conspiración existen. Es una realidad ineludible.

No pretendo aquí buscar los orígenes de tal realidad o si de verdad existen criterios de "calidad" más "claros" o mejores que otros, tampoco pretendo creer que todo es relativo en literatura; solo busco entender(me) cuando digo que la poesía, en especial, debería ser de la gente, no de élites.

Esta discusión tiene ratos de andar movimiento neuronas. Yo no creo que la poesía sea solamente para lo poetas, que solo los poetas puedan valorar/analizar/juzgar/cr​iticar poesía, o en todo caso, los académicos. La poesía, como la literatura, nace y se hace para ser leída y que pueda extenderse en sus alcances y posibilidades. No sé nada de halterofilia, pero tampoco eso me impide opinar sobre ella, saber si me gusta o no, si tiene aspectos interesantes y si se rompe récord de pesos alzados. Igual sucede con toda actividad humana, y eso no me inhibe de votar por actores de las actividades humanas según mi criterio (que siempre será limitado, como todos los criterios, incluyendo el del que más sabe) y mi gusto. No voy con el elitismo poético, no es esa la poesía que conocí, que me entusiasmó y me ha traído hasta hoy.

Asimismo, los sondeos y la popularidad que tanto poeta y tanto culto resiste, son valiosísimos, aunque usted no lo crea, para dar a conocer a los poetas, a los escritores, a los autores de toda obra humana. Usted lo puede definir como "show", pero yo prefiero entender que significa acercar las palabras de los poetas al público, a la gente, al común. El arte sirve cuando se entrega a ellos, no solo a los ricos del mundo (económicos, intelectuales, aventajados en cualquier lid).


Lo anterior no reniega con que también hay que buscar la voz propia, la poesía original, las formas y fondos que den mejor sustento al quehacer poético. La poesía trillada, gastada y repetitiva es lo mismo que las promesas gastadas de los políticos de siempre, ya no convencen a nadie, pero también la poesía muy compleja y elaborada es como el libro de filosofía del académico, que nadie lee ni entiende. La poesía como un acto de equilibrio, quizás.

En Costa Rica he aprendido a reconocer dos tipos de poesía, la que desgasta el amor y la que le teme demasiado. Quizás por eso a veces me doy el gusto de escribir un poema erótico sin sentirme por ello que hago "mala poesía", que escribo sobre el amor en positivo sin necesidad de aludir al bar o la desdicha. Por supuesto, también escribo con desgarro y sordidez, con pesimismo y urbanidad. Es mi búsqueda, mi intento, pero no pretendo que sea el de otro, ni pretendo menospreciar a los demás por hacerlo, ni creerme el culto que tiene la lógica, el razonamiento instrumental o la epistemología más elaborada para poder desvalorizar o, más bien, discriminar al que se atreve a algo diferente a lo mío.

También creo en la necesidad del estudio, de la academia, de los acercamientos y la crítica literaria, creo en la posibilidad de la discusión y el respeto; aborrezco la chota, el ninguneo, el sarcasmo mal intencionado, el serrucha pisos impune, el culto arrogante que siempre tiene grandes autores para mencionar, pero cuando se le pone a tantear razones huye en aforismos y se refugia en la comodidad de los amigos sectarios. Y claro, esos son mis gustos, no pretendo tampoco que sean los suyos, aunque algo de razón tendré para persuadirlo, al final de cuentas, de eso se trata quizás, de persuación y comprensión.

2 comentarios:

Cristian Marcelo Sánchez dijo...

Estimado Geovanny: Me ha gustado mucho tu artículo, muy mesurado, sobre todo, en un ambiente como el literario, donde todo es bollo por puñalada de pan, o al revés, comparto totalmente tu opinión. La mezquindad que campea entre escritores es impresionante. Un abrazo fraterno

Geovanny Debrús Jiménez dijo...

Gracias Cristian. Es difícil creer que es así, pero lo es. Siempre pensé cosas distintas, quizás por eso el trauma, jaja.