sábado, 5 de marzo de 2011

De cómo la cultura anda un lastre...

Hoy iba orondo y lirondo, contento e ingenuo, a encontrarme con los parques de San José, "invadidos" -según este servidor- por la cultura y el sano entretenimiento. Y claro, tenía muchas noticias de que la cultura está haciendo cosas, que hay movimiento y mucha gente llenándose de deseos para ofrecer diversidad y posibilidades a las familias; de ofrecer cultura y creación antes que violencia y estupidez.

Y claro, siempre hay un maldito pero, que puede ser mucho o poco doloroso. Les cuento el antecedente: Veranos en el CENAC, EnamorAte de tu ciudad (supongo que el acento es en la A, porque pregunté al MCJ y nunca me dijeron), TransitARTE, Alajuela para los peatones y la programación habitual de la cultura en teatros y espacios de arte. Es decir, hay mucha cultura, mucho con demasiado como dicen algunos amigos.

Y claro, voy orondo y lirondo a encontrarme con todo eso, pero resulta que la gente... ¡brilla por su ausencia!

Entonces qué pasó, ¿mala divulgación? No lo creo, soy testigo de los esfuerzos realizados por los organizadores por dar a conocer los eventos. Entonces no lo sé, supongo que a los medios tradicionales esto no les vende, no les apetece, o no tienen creatividad para encontrar historias interesantes, cautivadoras, en el arte. Periodistas limitados.

Lo que sí me queda claro, a tenor de confirmación tras confirmación durante al menos un quinquenio, es que los costarricenses no somos un pueblo de arte ni de cultura, mucho menos de literatura. Si solo fuera por Facebook, Twitter y páginas de cultura, la información abunda. Ustedes saben que en CulturaCR, ejemplo más cercano, siempre estamos tratando de empaparnos de eso. Pero si además ves incluso en medios tradicionales, hasta en la Extra, algunas notas sobre estos eventos del mes más cultural del año (marzo), entonces uno no puede más que decirse, sí claro, lo que usted podría estar pensando: somos un pueblo sin arte, sin cultura y mucho menos sin literatura.

¿De dónde nace entonces el problema? Lo lógico sería pensar que en la educación, y pienso que en gran parte así es, pero no del todo. La educación ha tenido responsabilidad en el tanto ha carecido de varios acciones y preceptos: falta de ver al arte y la cultura como una materia tan importante como las demás, falta de criticidad y análisis en la enseñanza, carencia de una visión parcial de estilo Montessori, menos evaluacionismo, enseñar a amar el conocimiento y el arte por sí mismos...

Pero además hay otro tema de orden socio-político: nuestro sistema de sociedad, economía, política y sociedad es, les guste o no a muchos, neoliberal. Y claro, ¿eso con qué se come? Ya lo hemos dicho muchas veces: la competencia, la eficiencia, el materialismo desmedido, el interés (económico y social) por encima de valores humanos, la economía sobre la sociedad, el dinero sobre los seres humanos, la preeminencia de un (des)orden que conviene a solamente unos pocos pescadores que tienen las condiciones para verse exagerada e inmensamente favorecidos, aunque no sepan cómo sobre llevarlo, o no sepan cómo ser humanos con ellos. Los ricos más pobres que dominan el mundo. Costa Rica debe cambiar su sistema, debe creer más en sí misma como proyecto, como forma de vida y como forma de crear. Hacer cultura es más importante que hacer represión policial, invertir en el futuro es más importantes que invertir en la coyuntura que exigen los medios de comunicación.

La cultura no tiene demanda, es un hecho, pero debe seguir buscándola, debe seguir contando con nosotros, mientras podamos hacerla.

7 comentarios:

Cristian Marcelo Sánchez dijo...

Estimado Geovanny: Muy bueno, el artículo. Es lamentable, pero tienes toda la razón: somos un pueblo con una cultura atropellada por la estupidez y la alegría. Creo que por eso somos un pueblo de gente feliz. Un domesticador de pueblos domesticó al pueblo. Siento que es un error echarle la culpa a la educación formal el hecho de que nadie lea, si los padres solo leen la teja o la extra, los pudientes, soho, y las madres lavan, cocinan y aplachan, que se les puede pedir a los estudiantes que ven un cuento de tres páginas y gritan llenos de horror: Qué largo. Soy del criterio de que escribimos para una minoría ilustrada, que tampoco lee lo que se escribe en Costa Rica, por todos lados estamos jodidos.
Un abrazo fraterno

Roncahuita dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Roncahuita dijo...

¡Qué bien que se ocupe del tema! Lo que escribís da para un ensayo de trescientas páginas-que casi nadie leerá-pero insisto en la majadería de culpar al cambio político que en el país dio al traste con el movimiento cultural. Quienes como yo (Eduardo Zúñiga) hemos vivido varias décadas echamos de menos aquellos tiempos en que el estado dedicaba presupuesto para que la CNT con su elenco estable viajara por todo el país, acompañada por grupos de danza, música, exposiciones de pintura...Las temporadas de Teatro al Aire Libre que permitían mandar buses gratuitos a los barrios de San José y otras provincias a transportar espectadores y la sala se llenaba noche a noche...

El asunto es político: la cultura no deja ganancias y lo que no deja ganancias, en el neoliberalismo es despreciable.
La Educación formal también tiene parte de la culpa: ¿Cuándo se ha considerado a la Música al mismo nivel de la Matemática en secundaria?

Bueno...da para hablar tu artículo.

Grupo Roncahuita.

Roncahuita dijo...

Olvidé algo importante: el estado prefiere los estadios, los redondeles de toros...es decir el circo al mejor estilo del Imperio Romano que le dio tanta estabilidad política porque impedía que el pueblo pensara.

La cultura es peligrosa para el sistema.Es tanto que, cuando los militares se han adueñado del poder, a los primeritos que exilian es a los artistas.

Anónimo dijo...

Buen punto Geovanny. A lo dicho por vos añado que también existe alguna petulancia entre los escritores de que la gente "tiene" que leer lo que a nosotros nos da la gana escribir sin considerar sus gustos o nivel cultural. Los libros son una propuesta y sino encuentran lectores es porque esa propuesta no les atrae.

A mi no me convence la tesis de la decisiva responsabilidad de los padres sobre los hábitos de los hijos, porque en mi caso nací en una finca donde no había más que dos libros y tengo una hija amante de la lectura y un hijo que no tanto.

El hábito de lectura, al menos en CR, es una libre elección, pero si además le ofrecemos a los potenciales lectores libros aburridos (por la razones que sean, y aquí no hablo de calidad) no debemos quejarnos de la apatía de la gente.

La combinación de calidad y amenidad (nada fácil) sería una forma efectiva en esa lucha para aminorar el analfabetismo voluntario.

Santiago Porras

Adrián Cubero dijo...

En las escuelas no dan educación física lo vi en un reportaje de telenoticias mucho menos concursos de dibujo o de poesía o escritura de historias o cuentos como antes cuando estaba en la escuela yo viví eso pero lo quitaron, yo si culpo b ...astante a la educación primaria y secundaria, no crea, solo forman "estudiante" que más parecen ganado en fila para el matadero cuando tienen exámenes.
si en la tele un chiquillo de escuela no sabe que es educación física imagínese y salió el mechudo ministro con dos administraciones al hombro donde dijo es imposible dar clases de E. física.
Mucho menos leer todos los días un cuento o una historia en grupo o hacer dibujos o ir a sembrar a la huerta mae la educación que se da en las escuelas y colegios si tiene una cuota grande de responsabilidad porque hay tanta gente como la que hay hoy en día, que hasta las cogidas de café lo ven como algo vergonzoso cuando antes existía una cultura de aprecio por el grano de Oro hoy negocio de solo los ricos como Britt y tarrazu y otros muy pocos pero muy ricos.

Geovanny Debrús Jiménez dijo...

Puña, lo que dice Cristian, Eduardo, Adrián y Santiago es, sin duda alguna, un gran aporte ampliado del tema.

Rescato la percepción de Santiago sobre que los escritores debemos enfocarnos en gustar, no en vender. Como él lo escribió está más que claro.

Y sí, Cristian, unos cuantos leemos estas preocupaciones y comprensiones de la realidad, eso limita mucho lo que podemos construir o hacer como país.

Con Eduardo coincido en que el arte y la cultura, dicen mal, no vende, entonces no es buena en la percepción neoliberal. Sin embargo, creo con don Manuel Obregón, que sí hay demanda en la periferia, lo que pasa es que igual toda se genera en San José, ese es un tema, otro tema, para comentar. En todo caso, la demanda está carente, por mucho, en la realidad artística del país.

Adrián comenta algo interesantísimo, ¿recuerdan cuando el café era toda una (hermosa) cultura de clase media y baja? ¿Recuerdan cuando detrás del café había distribución de la riqueza y de la propiedad? Sí, claro, es lo mismo: el modelo neoliberal también ha afectado esta cultura.

Gracias a ustedes por traer a colación aspectos del tema y por el simple hecho de opinar. Un abrazo.